Una cumbre de IA en el festival Beyond The Music de Mánchester presentó un plan basado en derechos que busca crédito, consentimiento y pago para los creadores; los ponentes pidieron además un modelo soberano británico y herramientas de procedencia.

Una cumbre sobre IA celebrada este mes en el festival Beyond The Music de Mánchester produjo un conjunto de directrices llamado 'Principios de Manchester', según NME. Parten de la idea de que 'el arte es un derecho humano' y de que los creadores tienen un derecho moral y material a ser reconocidos y remunerados por su trabajo. El texto se presenta como una hoja de ruta pionera, de alcance sectorial y basada en derechos, para alinear a creadores, titulares de derechos, plataformas tecnológicas, laboratorios de IA y responsables políticos en torno a la regulación de la IA generativa. La alcaldesa del Gran Mánchester, Bev Craig, dijo que la cuestión es cómo el progreso tecnológico puede traducirse en un cambio social que proteja la creatividad. El ministro de Industrias Creativas, Ian Murray, afirmó que el 66 % de los creadores musicales cree que la IA supone una amenaza directa y que no se les debe pedir elegir entre innovar y proteger sus derechos.

Varios ponentes expusieron sus propias propuestas. Clive Dickens, fundador de The Meliora Company, defendió un estándar 'Fair GPT' con modelos gobernados, alimentados y entrenados de forma justa, con consentimiento, procedencia y pago obligatorios para el material de origen. Planteó un modelo soberano británico, llamado hipotéticamente 'Hope V.1', creado para noviembre de 2027, cuando Mánchester acoja la próxima cumbre del G20. La baronesa Beeban Kidron, que impulsó en la Cámara de los Lores que las empresas de IA revelen el uso de obras protegidas por derechos de autor, calificó la amenaza de existencial y señaló tres pilares: propiedad y consentimiento, transparencia y trazabilidad, y licencias justas y nuevos mercados.

En el plano tecnológico, Andrew Melchior, director ejecutivo de Genotone, dijo que su empresa desarrolla marcadores de procedencia inaudibles y marcas de agua para demostrar el origen humano y la autoría de la música grabada, y pidió claridad y herramientas estandarizadas en lugar de jardines cerrados. El director de UK Music, Tom Kiehl, describió el rastreo masivo, el consentimiento, los deepfakes y el 'slop' generado por IA como problemas enormes y muy personales para los artistas. Los Principios y las ideas del encuentro son propuestas de figuras del sector, no una ley, y no se anunció ninguna regulación vinculante.