Los medios estatales dicen que Pionyang probó drones de ataque, misiles de crucero y lanzacohetes un día después de que Seúl informara de una docena de lanzamientos de misiles balísticos de corto alcance, en medio de crecientes tensiones fronterizas.

Corea del Norte probó drones de ataque, misiles de crucero y un lanzacohetes múltiple de 600 mm en una demostración de armamento, informó el viernes la agencia estatal KCNA, mientras el líder Kim Jong Un pedía acelerar el desarrollo de drones y de inteligencia artificial de uso militar. Según France 24, la exhibición incluyó drones suicidas y drones polivalentes que disparan misiles aire-superficie. KCNA cita a Kim diciendo que el objetivo de lograr la «superioridad absoluta en tecnología de drones» es «una opción indispensable» ante los cambios de la guerra moderna, y que «la fuerza significa precisamente paz». KCNA también afirmó que los drones y los misiles de crucero alcanzaron un objetivo en una isla con un 100 % de precisión, algo que no se ha verificado de forma independiente.

La demostración llegó un día después de que el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur dijera haber detectado una docena de misiles balísticos de corto alcance lanzados desde la zona de Wonsan hacia el Mar del Este, con un recorrido de unos 250 kilómetros. No quedó claro de inmediato si esos lanzamientos estaban vinculados a la demostración. La Oficina de Seguridad Nacional de Seúl dijo que violaban las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y los calificó de «actos graves que no ayudan en nada a gestionar la situación actual», mientras Corea del Sur y Estados Unidos aseguraron que analizan las especificaciones de los misiles. Las pruebas norcoreanas recientes incluyeron también un sistema de torpedo de guía de precisión y un misil hipersónico de alcance intermedio, ambos presentados por los medios estatales como dotados de IA.

Las pruebas se producen en un contexto de creciente tensión en la península. La explosión de una mina en la frontera hirió a tres soldados surcoreanos, y una investigación conjunta de Seúl y la ONU concluyó este mes que Corea del Norte colocó las minas hace más de un año; Seúl exigió una disculpa, que Pionyang ha rechazado con burla. Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano, dijo la semana pasada que se pondrían altavoces en espera a lo largo de la frontera «en cuestión de días», mientras Seúl propuso conversaciones militares para confirmar la ubicación exacta de la frontera y restablecer los canales de comunicación, sin respuesta por ahora de Pionyang. France 24 señala también el temor de que los acercamientos de Donald Trump a Pionyang dejen a Seúl al margen de posibles conversaciones nucleares, aunque Trump parece haber restado importancia a una cumbre.