La inflación anual alcanzó el 4,3 % y la subyacente el 3,6 %; se espera ampliamente que el banco central suba de nuevo su tipo del 4,6 % el 3 de noviembre.
La tasa de inflación general de Australia se aceleró hasta el 4,3 % en los doce meses hasta septiembre, según datos de la Oficina de Estadísticas de Australia divulgados el miércoles. El indicador preferido del Banco de la Reserva de Australia, la inflación subyacente, que excluye los precios volátiles, se situó en un 3,6 % anual. Ambas cifras están muy por encima del objetivo del 2,5 % del banco central, y los datos llegaron pocos días antes de su próxima decisión de política monetaria, el 3 de noviembre, cuando la mayoría de los economistas prevé otra subida del tipo de interés.
Las presiones de precios fueron generalizadas. La vivienda, la mayor categoría del índice de precios al consumo, fue el principal contribuyente a la inflación anual y subió un 5,2 %, ya que los constructores trasladaron mayores costes de materiales y mano de obra y los precios de la electricidad siguieron altos. Los costes de transporte aumentaron un 8,7 % en doce meses, en gran parte por el alza del combustible vinculada al conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, mientras que los alimentos subieron otro 3,2 %. El tesorero Jim Chalmers dijo que los altos precios del petróleo y la recuperación del sector privado eran las causas principales y consideró que el fin de la guerra en Oriente Medio sería el mayor alivio para los hogares, mientras los críticos señalan también el gasto público y la baja productividad.
El tipo de interés ya está en el 4,6 %, su nivel más alto en 15 años, tras cuatro subidas en 2026. El subgobernador Andrew Hauser dijo en una comparecencia en el Senado que las cifras son «demasiado altas» y advirtió de un riesgo «de pesadilla»: que las expectativas de inflación a largo plazo aumenten, aunque afirmó que no necesariamente está ocurriendo ya. Stephen Smith, de Deloitte Access Economics, que espera una subida la próxima semana, señaló que el gasto de los hogares es débil, el mercado laboral se ha suavizado y el mercado inmobiliario se ha debilitado. Las cifras proceden de un único informe periodístico sobre los datos oficiales, y la decisión del banco aún no se había tomado.



