Un tren de Renfe embistió por detrás a un tren de Iryo detenido al sur de Madrid el miércoles por la mañana. Ochenta personas reciben atención por heridas, las autoridades advierten de que la cifra podría aumentar y la causa se investiga.

Al menos 64 personas murieron cuando un tren de alta velocidad de Renfe chocó por detrás contra un tren de Iryo que estaba detenido en la provincia de Toledo el miércoles 28 de octubre por la mañana, según el Gobierno de Castilla-La Mancha, que advirtió de que el balance podría aumentar. La colisión se produjo poco después de las 09:00 hora local (08:00 GMT) entre los municipios de Mora y Orgaz, a unos 140 km al sur de Madrid, en la línea de alta velocidad que une la capital con Andalucía, y al menos dos vagones cayeron por un terraplén, informó la BBC. La portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, dijo que el tren de Iryo transportaba 146 pasajeros y un bebé, y el de Renfe, 397 pasajeros. Las autoridades indicaron que 80 personas reciben atención por heridas, 50 de ellas en estado grave y 15 en estado crítico. La BBC también ha citado una cifra de al menos 68 muertos que Reporix no ha podido vincular a un comunicado oficial; todas las cifras de víctimas son provisionales.

La causa del accidente no se ha establecido oficialmente. El ministro de Transportes, Óscar Puente, dijo que un fallo informático detuvo inicialmente seis trenes en marcha, entre ellos los dos que después chocaron, y que el centro de control, que asume el mando cuando falla el sistema, permitió luego que los trenes volvieran a circular sin restricciones de velocidad, una decisión que, según dijo, se tomó «en circunstancias inexplicables», de acuerdo con la BBC. Una fuente dijo a Reuters, según cita The Guardian, que el tren de Iryo se había detenido por un fallo de señalización por orden del gestor de infraestructuras Adif. Iryo afirmó que su tren fue «golpeado por detrás» por causas aún desconocidas, mientras que Renfe dijo que su tren había recibido instrucciones de continuar y chocó «por razones que desconocemos». Las declaraciones del ministro son un relato preliminar y no se han publicado conclusiones de la investigación. En su visita al lugar, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo que «toda España está de luto» y que «si ha habido alguna negligencia, saldrá a la luz».

Bomberos y helicópteros se desplegaron en la zona, y hospitales de Toledo, Ciudad Real y Alcázar de San Juan suspendieron intervenciones programadas para atender a los heridos, según medios españoles, mientras el Centro de Transfusión de Madrid pidió donaciones de sangre urgentes. Adif detuvo todo el tráfico en la línea y Renfe indicó que los servicios entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía siguen suspendidos. Sánchez y otros políticos cancelaron sus actos públicos, incluida la campaña para las elecciones generales del próximo mes, y la UE se ofreció a ayudar. Es el segundo accidente mortal de alta velocidad en España este año: en enero, una colisión cerca de Adamuz, en Andalucía, causó 46 muertos en la misma línea Madrid-Andalucía y con los mismos dos operadores, señaló The Guardian. El accidente se produjo un día antes de un paro de 24 horas en Renfe convocado por el mayor sindicato de maquinistas del país, que exige soluciones a los problemas de seguridad y fiabilidad.