Un estudio de Nature Mental Health con unos 400 niños autistas indica que las señales cerebrales ligadas a los rostros se especializan con la edad en niños neurotípicos, pero cambian mucho menos en niños autistas, con diferencias que aparecen antes de lo que se pensaba.

Un nuevo estudio publicado en Nature Mental Health informa de que el cerebro de los niños autistas responde a los rostros humanos de forma distinta al de los niños neurotípicos. El trabajo, dirigido por James McPartland, del Child Study Center de la Universidad de Yale, con Jason Griffin, de la Universidad de Houston, como primer autor, contó con unos 400 niños autistas y utilizó electroencefalografía (EEG). A diferencia de estudios anteriores que examinaban zonas limitadas del cuero cabelludo, el equipo analizó las señales de los 128 electrodos mientras los niños veían imágenes de rostros y de objetos cotidianos.

Los investigadores aplicaron aprendizaje automático para comprobar si los registros revelaban qué estaba mirando el niño. Según los autores, la visualización de rostros se identificaba con mayor claridad a partir de la actividad cerebral en niños neurotípicos que en niños autistas, y esa capacidad mejoraba con la edad solo en el grupo neurotípico. Los datos procedían del Autism Biomarkers Consortium for Clinical Trials. El equipo también halló diferencias anteriores a la señal N170, una respuesta que ocurre unos 170 milisegundos tras ver un rostro y en la que se centraba la investigación previa, lo que sugiere que surgen en etapas más tempranas del procesamiento visual.

Los autores describen el resultado como un primer paso hacia un posible biomarcador y señalan que hace falta más investigación antes de cualquier uso clínico. Recuerdan que muchas personas autistas no necesitan apoyo adicional y que la investigación previa ha demostrado que forzar el contacto visual no es eficaz. Si se confirman, los hallazgos podrían ayudar a orientar un apoyo más temprano y mejor dirigido para niños a quienes les cuesta reconocer rostros o interpretar expresiones. Los detalles son los comunicados por los investigadores a través de sus instituciones; las conclusiones aún no se han replicado de forma independiente.